domingo, 14 de abril de 2013

Capítulo 11 Su nombre; Era Hannah


Oí el sonido de un ruido molesto, quería volver a ser abducido por la oscuridad del sueño, pero el maldito ruido no me lo permitía, me desperecé y lo apagué de mala gana maldiciendo por lo bajini.
Miré a mi alrededor, y de alguna forma me sentía extraño... como si de cierta parte estuviera más solo que nunca, pero, yo siempre he vivido solo... ¿a qué se debe este cambio?

Me levanté de la cama, me duche y me vestí con una camiseta negra con cuello en V y unos pantalones vaqueros azules, me peine con las manos, cogí un donut y las llaves del coche y me fui.

Ese día tenía que ir a clases.... como siempre tan aburrido, pero no me sentía atado a mi casa, no me importaba abandonarla, ahora no...

-Ey Justin -Me di la vuelta y vi a Miley, fruncí el ceño al notar yo mismo mi notoria decepción, como si no quisiera que fuera ella la que estuviera allí-
-Ey... -La saludé no con mucho entusiasmo y sin ni si quiera pararme, ella no se dio por vencida y me siguió, empezó a hablar de unas vacaciones o algo así, no le estaba prestando atención, en ese momento no podía dejar de observar el cielo e imaginar historias que apenas había oído antes, entonces recordé un rostro, era el de una chica de grandes ojos grises y piel pálida, creo que se llamaba Josephie o Isabella o algo así, ella me sonreía mientras no dejaba de hablar sobre el cielo, tal y como estaba haciendo ahora Miley, la diferencia era que lo de Miley no me importaba en absoluto, y que lo que aquella chica, extraña si recuerdo bien, me contaba, lo escuchaba como si fuera la cosa más interesante del mundo, como si hablara sobre el Hockey o el Baloncesto-

Continuamos andando, yo cada vez aumentaba más el ritmo y ella se esforzaba por mantenerlo, yo no se lo pondría fácil y continuaba andando cada vez más rápido, quería quitármela de encima, y gracias a Dios, llegamos a aquel maldito edificio que ahora me acababa de salvar de cometer un asesinato.

Entramos, yo fui a mi taquilla a por unos libros y a dejar otros, después giré por el pasillo de la izquierda, y ella por el de la derecha, no sin antes fulminarme con la mirada, no le di importancia y me molestó que se creyera el centro de mi vida, como si solo fuera ella quien me importara, como si no tuviera una razón de ser sin ella, como si mis días sin ella fueran vacíos... y....y...y ¿Por qué coño "conozco" tan bien esta mierda? joder, necesito hablar con Ryan, ya, rápido.

Abrí la puerta de la clase, tocaba historia del arte o algo por el estilo, me sabía de memoria las clases, no las materias que tocaban, di un portazo al cerrar la puerta y localicé a Ryan con la mirada, suspirando me acerqué a él sentándome en el asiento que estaba vacío a su lado, me coloqué y fingí toser bajo la atenta mirada de Ryan, que me miraba como si fuera un bicho raro.

-¿Hola? ¿Despertaste con el pie derecho, bello princeso? -Lo fulminé con la mirada, el la respondió con una sonrisa-
-Se dice con el izquierdo, inteligente -Oí que expulsaba una carcajada, y no pude evitar suspirar y negar con la cabeza, cada día era más idiota pero aun así, seguía siendo mi maldito mejor amigo-
-¿Qué tal?
-Normal ¿tú?
-Igual -El silencio nos inundó a ambos-
-En verdad, esto---
-Jodidamente raro -Lo miré con incredulidad, como si no pudiera creer lo que acababa de decir-
-¿Cómo mierda---?
-Estoy igual... es como si hubiera pasado algo pero no hubiera pasado
-¿A qué te refieres? -La incredulidad no hacía más que crecer más y más-
-Tuve una especie de sueño... -Asentí como signo para que continuara hablando- y en él, una voz me decñia unas palabras.... -Asentí- a ver... soñé con una muchacha, llevaba ropa como antigua, como un vestido super largo blanco y con flores azules a lo largo de el, las mangas eran medio largas y tenían volantes al final de ella, le llegaba por los pies y.... mmmm, su pelo.... era rubio y estaba recogido con dificultad en un alto moño con mucho pelo suelto...  a mi nunca me importó esas cosas, pero su imagen, ha quedado clavada en mi cabeza desde que la vi. [Si quieren aclararse, sería algo así http://us.123rf.com/400wm/400/400/prometeus/prometeus1105/prometeus110500428/9576225-joven-y-bella-mujer-en-epoca-medieval-vestido-en-un-dia-soleado-al-aire-libre.jpg]  No puedo sacarla de ella, es como si hubiera sido escrita en tinta directamente sobre mi cerebro.
-Frustrante -Le corté yo-
-Si, es jodidamente frustrante...pero creo que esa gatita podría quitarme toda la frustración de encima -Yo miré en su dirección y un bellezon de ojos y cabellera rubia estaba delante de la puerta, con vaqueras negros y una blusa blanca fruncida a su figura, oí como Ryan transpiraba, yo no me inmuté, ni si quiera cuando me miró y empezó a coquetear conmigo... pero bueno.... si quiero volver a ser yo, necesito empezar por hacer algo que yo suelo hacer.


-¿Justin?
-Cállate  -¿Era Tamara?.... no.... ¿Micaela? ¿Nahiara? ¿Cristina? ¿María? ¿Cómo mierda se llamaba la chica de ojos grises? si no quieres acordarte, maldita cabeza de mierda, no recuerdes tampoco su rostro joder.
-Por qu--  -Tapé con fuerza su boca y la fulmine con la mirada, retándola a retarme, se quedó callada, no habló no dijo ni una palabra, cerró los ojos y pude acertar a descubrir que se sentía utilizada, pero era eso lo que había hecho exactamente, utilizarla-
-Eres un cerdo
-Lo sé -Respondí después de unos minutos- Pero es lo que soy, nunca nadie lo aceptó, ni nunca nadie lo aceptará -Ella no habló, tomé eso como un "tienes razón" y el tema de conversación no fue a más.

Me levanté y comencé a vestirme, vi el contorno del cuerpo de Sandra debajo de las sábanas, era sexy, muy sexy, pero no era nada fuera de lo normal... lo que si que no es normal es que me haya pasado practicamente todos el rato pensando en el nombre de aquella joven, he probado con todos los nombres ¿Por qué no consigo recordarlo?

Bajé las escaleras del departamento de Sandra y di un portazo al salir de el, no me despedí, ni si quiera le avise de que me iba, simplemente lo hice, ya le advertí, a ella y a todas, que no tendría ninguna relación estable, ellas mismas son las que deciden acostarse o no conmigo, y todas prefieren la primera opción con la esperanza de que alguna de ellas, pueda enamorarme... Ilusas.

Empecé a andar por el parque, uno que no conocía, continuaba pensando en su nombre mientras contemplaba el cielo, era asombroso verlo, sus distintas formas, sus distintos colores, era como saber exactamente en qué estado de ánimo se encontraba... y de alguna forma adivinar en que estado de ánimo me encontraba yo mismo. ¡Julia!.... ¡JODER! le di una patada a un contenedor y seguí andando, admiraba el cielo, pero mientras más lo observaba de alguna manera, más miedo... pánico me daba, era como si me estuviera aprisionando día a día, como si me estuviera quitando mi vida, mi libertad... pero no lo podía evitar... y cuando intenté hacerlo, todo había pasado demasiado deprisa.

Un coche, el sonido de un clackson, y mi imagen cruzando la carretera. Solo oí silencio, como si me hubiera quedado sordo. No había nada, ni nadie, ella no se podía considerar algo, era como una parte de mi, adherida a mi alma, siempre estaba conmigo, ya había pasado a ser algo más de mi, todo tiene relación, todo está conectado, como si sin una cosa no pudiera pasar la siguiente, como si todos los elementos del puzle estuvieran perfectamente encajados de nuevo, al menos una parte, una pequeña parte, y solo en ese momento me di cuenta de que nada estaba bien, yo no estaba bien, ni mi forma de ser lo estaba, mis sentimientos, mis latidos... lo vi tan claro que incluso dolió, que incluso me asustó no haberlo sabido antes.

Salí corriendo a ninguna parte, como si mis piernas supieran exactamente a donde me debían de llevar, mi mente no pensaba, solo dejaba actuar a mis piernas, estas estaban luchando por correr lo más rápido que les fuera posible.

No me habían llegado a atropellar. El conductor tenía buenos reflejos.

Pero haber estado tan cerca de la muerte, y a la vez de ella, había abierto mi mente, su nombre, el nombre del rostro de la chica que había estado rondando en mi mente tanto tiempo, lo tenía tan, tan cerca...

Los recuerdos no estaban del todo unidos, solo eran pequeños flashback que me mostraban la razón de que supiera tan bien el sentimiento de depender de una chica, joder y es que  me gustaba, me gustaba de verdad...

-¿--------, por qué te pusiste así? -Me incliné un poco quedando a su altura, ella bajó el rostro y empezó a jugar con sus dedos-
-¿Y bien... --------? -Insistí-
-Yo... creí que te gustaría



-¿Que sucedió? -Me atreví a preguntar al ver que ya se había calmado-
-Desapareció -Contestó con ira-
-¿El qué desapareció? -Necesitaba saber la razón de su dolor-
-Mi cielo



-Pues... yo creo, que las estrellas están ahí para cada persona -Reí ante su idea- ¿No me crees? -La miré y me advertí a mi mismo de que estaba hablando en serio-
-Haz que te crea -La reté-
-Cuando una persona se va... -Empezó- es decir, muere, muchas de sus personas queridas se quedan solas, pues yo creo que las estrellas nos representan y que aun que el cuerpo se vaya, siempre se quedaran las estrellas, para cuidar a las personas que dejamos atrás. 



-¡---------! -Corrí a su lado mientras la agarraba de los brazos y la miraba de arriba a abajo para comprobar que estaba bien-
-Me caí... -Admitió ella avergonzada, yo suspiré-



Estaba tan cerca, reí al poder por fin recordar momentos tan felices... 
Llegué a mi casa y me metí en ella inmediatamente mientras me tumbaba en el sofá y cerraba los ojos, me concentré y empecé a reírme a carcajadas cuando por fin, sentí que la había encontrado y que volvía a ser yo otra vez. 

Ella aquel día no habló, y yo no la obligué, cuando ya cada uno se había ido a dormir, pude oír bajo pero con claridad como se acercaba al salón descalza y sigilosa mientras susurraba una palabra ...."Hannah" e igual que aquel día, sonreí para mis adentros... y dormí con su nombre grabado a fuego en mis pensamientos. 

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