-¿Hannah? -Todo estaba oscuro, el miedo comenzó a embriagarme, quería correr pero no podía, mis pies pesaban y me obligaban a quedarme en el lugar, intentaba gritar con todas mis fuerzas, pero nadie parecía contestarme, todo estaba desencajado- ¿¡Hannah?! -Mi voz ahora sonaba más desesperada que asustada, no me preocupaba estar allí indefenso y todo eso, me preocupaba algo más extraño, me preocupaba haberla perdido por cuarta o quinta vez consecutiva, no podía volverme a pasar eso, no podía.
La habitación se llenó de una luz extraña dando una sensación algo... rara, como si no existiera, como si no fuera nada de lo que en verdad era, y después un fuerte viento me golpeo dando lugar a la imagen de alguien... alguien con alas.
Mis ojos se abrieron como única reacción pero mis manos solo deseaban tocar aquellas alas oscuras, no estaba seguro de cual era el color por la luz de la que antes había hablado, todo parecía ser irreal, aun que de cierta forma ese podría ser el misterio... aquello no era real.
Entonces Hannah se dio la vuelta y pude notar como mi cuerpo por si solo comenzaba a temblar. Su cuerpo estaba lleno de sangre y sus ojos grises estaban vacíos, como si le hubieran robado el alma, como si aquel cuerpo fuera de trapo. Sin vida. Hannah.
Me levanté y me senté erguido sobre el sofá, estaba sudado y mi cuerpo temblaba, me encontraba desorientado y no conseguía visualizar bien las cosas, pero sobretodo sentí miedo, miedo de que aquel sueño se fuera a hacer real.
-¿Justin? -El simple susurró de mi nombre saliendo de sus labios calmó inmediatamente mi cuerpo haciendo que suspirara. Hannah-
-¿Te desperté? -Ella se quedó mirándome, clavando sus ojos en los míos como si intentara leer mis pensamientos, yo no aparté la vista, no quería, cada vez que la miraba de esa forma, era como reencontrarme con una parte de mi-
-Justin... -Hannah parecía querer continuar, pero suspiro y con una leve sonrisa se volvió a tumbar-
No tenía sentido del tiempo desde hace días, todo era tan confuso, me sentía extraño en mi propio cuerpo y en su defecto, Hannah estaba también intranquila, ella aseguraba que estaba bien pero su mirada la delataba. Hannah estaba ocultándome algo y no sabía lo que era.
Habíamos empezado a vivir juntos. En mi piso, realmente no sé como pude dejar entrar a una extraña en mi casa de ese modo, pero cuando lo hizo se sintió como si estuviera bien, y cada vez que ella se alejaba más de lo debido de mi el miedo me inundaba. Yo, el Justin duro que se peleaba con pandillas enteras el solo, se divertía con una chica cada noche y bebía hasta perder la conciencia... ¿qué me está pasando? y sobretodo ¿por qué es como si ya estuviera acostumbrado a esto?
Volví a tumbarme hacia el lado de Hannah, podía observar su pequeña figura y tenerla allí me tranquilizaba, quise abrazarla pero algo me lo impidió, pero las dudas no duraron mucho, sentí como Hannah cogía mi muñeca y tiraba hacia ella, haciendo que mi brazo quedara sobre su cintura, sonreí y la abracé con todas mis fuerzas haciendo que su espalda chocara contra mi pecho. Hannah olía bien, olía a viento... y todo lo que traía el viento con él, y con su aroma y el sonido de su respiración pude volver a conciliar el sueño, pero todos los sueños se acaban, y el mío no sería un excepción.
Los días pasaban uno detrás de otro y cada vez me sentía más débil físicamente porque moralmente me sentía mejor que nunca, esa chica y su sonrisa eran la mejor medicina, siempre con su positividad y su única y dulce manera de hacerte cambiar de parecer... antes apenas rezaba y esas mierdas, ahora lo hacía continuamente, como una muestra de mi gratitud hacia el señor por traérmela a ella. Lo único que estaba mal para mi, era que Hannah no parecía cien por cien feliz... en ocasiones se quedaba perdida en su mundo, pero la forma en la que lo hacía era vacía, como si estuviera tomando una difícil decisión y no pudiera elegir, quería ayudarla pero sabía que no podía, esa decisión, fuera cual fuera debería tomarla ella sola, sin embargo me quedaré a su lado hasta el final.
-¿Justin? -Oí la voz de Hannah llamándome desde el marco de la puerta de mi habitación, yo estaba tumbado intentando reservar las fuerzas-
-Hannah... -Suspiré de felicidad al verla. Ella se acercó despacio hasta el borde de mi cama mientras se mordía el labio inferior-
-Yo... -La miré para que acabara la frase- quiero un helado -Su cara me decía que iba en serio y yo sonreí mientras me levantaba, debería haberme arreglado pero no me molesté en hacerlo-
Cogí las llaves del coche y las del piso y salimos dirección al centro.
El cabello de Hannah había crecido y se había vuelto más oscuro que antes, su piel seguía igual de pálida pero sus mejillas eran más rosadas, cada vez se volvía más hermosa... ese día llevaba un vestido azul que me sonaba de algo, pero no sabía de qué.
El camino al centro fue silencioso, sin preguntar, sin conversación, Hannah observaba por la ventanilla y yo la carretera, ambos pensábamos, yo en ella y ella... bueno, ella en lo que sea...
El centro estaba practicamente vacío, era raro ya que normalmente solía estar lleno de gente, a medida que avanzaba el día las cosas se volvían más y más raras, y Hannah también se estaba dando cuenta de eso, ese día parecía más preocupada que nunca y deseé no haberla dejado salir, ni si quiera conmigo, ella debería estar en casa... no por ninguna razón, al menos ninguna que conozca, pero siento que Hannah no está segura, y esto me está matando.
Bajamos del coche después de aparcarlo y comenzamos a caminar, de nuevo en silencio, Hannah observaba el cielo con el ceño fruncido y su cara estaba bañada de culpa. Cuando llegamos al puesto de helados parecía que fueran a crucificarla.
Compramos un helado de fresa, yo no quería, parecía que no pudiera tragar, y me costaba respirar, Hannah lo notó y pareció estallar.
-Justin escúchame -Sus ojos parecieron inundarse en lágrimas y un nudo se forma en mi garganta, como si me estuviera asfixiando- ¿Crees en mi? -Miré a Hannah sorprendido por su pregunta y algo extrañado asentí con la cabeza- No soy lo que parece... te he hecho algo terrible... Justin... no sé como arreglarlo -Ella estalló en lágrimas mientras tiraba el helado de fresa al suelo. Las calles ya practicamente vacías antes, ahora estaban desiertas, y mi visión empezaba a nublarse, sentí las manos de Hannah en mi rostro, el tacto me provocó una pequeña descarga eléctrica, y me obligó a mirarla- Confía en mi. Te protegeré, pero no te duermas... lo voy a arreglar. -Apenas podía mantenerme en pie, me apoyé en Hannah y sentí que el mundo daba vueltas, todo se volvió negro y solo había una luz en esa oscuridad, era la luz de Hannah, clara y brillante que al poco tiempo se fueron uniendo otras luces, estas eran mas oscuras y tétricas, podía oír sus voces pero no entendía bien la conversación.. también noté gestos insultantes y signos de alguna pelea, gritos y más gritos, insultos, uno detrás de otro, pero solo escuche con claridad una frase cuya voz era de Hannah-
-Puedo haber fallado, pero él no es el culpable de mis sentimientos.
Creí que me había caído al suelo al no notar nada debajo de mis pies pero cuando mi visión se aclaró un poco con dificultad... estaba volando, y de la espalda de Hannah salían dos enormes alas. Sentí pánico, pero ella lo único que hizo fue agarrarme más fuerte y el miedo me paralizó. Esto tenía que acabar desde ese momento.
Mis pies volvieron a tocar el suelo, la respiración se me encontraba y me dejé caer sobre él, Hannah vino lo más rápido que pudo a mi lado e intentó socorrerme, yo la aparté.
-Justin...
-Quiero respuestas, Hannah -Oí como ella suspiraba y volvía a ser absorbida en su mundo-
-Si eso quieres las tendrás
Me senté bien quedando en frente de Hannah, ella tomó aire, y lo que hizo a continuación me tomo totalmente de improvisto.
Cogió mi rostro entre sus pequeñas manos y con un movimiento rápido y leve, unió nuestros labios formando un beso, creí que sería un beso normal pero aquel beso parecía arrastrarme a otro lugar... como si fuera una especie de sueño... como si fuera un recuerdo. Entonces comencé a comprender una pequeña parte de todo ese enigma.
¿Qué me estás haciendo Hannah?
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