sábado, 20 de abril de 2013

Capítulo 13 ¿Cuánto quieres que dure... Justin?


El viento azotaba mi cara, las lágrimas me nublaban la vista, pero sobre todo oía los crujidos de mi corazón al romperse. Había perdido a Justin. Lo había perdido para siempre.
Nunca debí de creer.

Continué andando por una calle que no conocía, hacía una especie de frió vacío, todo estaba en silencio a mi alrededor, cerré los ojos, e inconscientemente la sonrisa de Justin vino a mi mente, y en respuesta yo sonreí.

"Gracias... Hannah" -Susurré con un hilo de voz mientras recordaba mi frase favorita- Gracias Hannah -Susurré esta vez con más fuerza- Gracias, Hannah -Me detuve mientras abría totalmente los ojos y agudizaba el oído- Gracias Hannah -Alcé la voz lo suficientemente alto como para que alguien me hubiera podido oír, y de alguna forma, sonreí con entusiasmo y felicidad- ¡Gracias Hannah! -Grité mientras empezaba a correr con toda la fuerza que tenía-

Mientras corría por las calleas, mi risa se oía en todos los sitios, una risa fuerte y viva, como si fuera de verdad una persona normal y corriente y mereciera ser feliz... esa sonrisa solo la he conseguido estando con él, esa sonrisa solo la he conseguido acordándome de él... Dios... que tonta he sido, he tenido que perderlo del todo para darme cuenta, aun que solo fueran unas horas... yo si tengo sentimientos -Reí más fuerte que antes- y todos los que tengo son por él.

Mi felicidad se percibía en el ambiente... ¿qué pasaría ahora? No lo sé... ¿qué más da? eso se puede decidir después, simplemente necesito huir... antes de que sea demasiado tarde y no quede esperanza y sobretodo... dicen que la esperanza es efímera, igual que la felicidad.


El paisaje cada vez aumentaba su tamaño a medida que me iba soltando de la valla... mis dudas, que se habían disipado del todo, habían aparecido de la nada, como si me estuvieran dictando que no debía hacerlo... pero por otra parte, mi tranquilidad me ordenaba que lo hiciera, me sentía dividido en dos... dos personas completamente diferentes... una de las personas dentro de mi, era vida, era felicidad, era amor, era esperanza y otra... mucho más oscura, era muerte... desilusión, venganza. Decepción.
Y al ver mis manos temblar, supe que si no decidía yo voluntariamente, lo harían ellas tarde o temprano... ¿qué debo hacer?

Ayúdame.


Continué corriendo como si mi vida dependiera de ello, ahora con mucha más urgencia que antes, como si fuera a llegar tarde a algún lugar, mientras corría y saltaba, aparecían imágenes en mi cabeza, todas eran de colores oscuros, con finales trágicos... como si trataran de decirme algo, fruncí el ceño, y el miedo hizo que mis piernas temblaran bruscamente haciéndome caer... y ya tirada sobre el asfalto, la imagen siguiente me vino con toda la claridad del mundo, como si hubiera estado ciega, y la realidad me golpeaba con fuerza en la cabeza.
A Dios no le gustaba Justin, y si a Dios no le gustaba Justin, Justin estaba en peligro, y yo solo he actuado como un peón más.
Me levanté furiosa conmigo misma y volví a empezar a correr, necesitaba algo, alguna pista de qué había pasado, pero pensara lo mucho que pensara, tenía la cabeza en blanco, no venía nada a ella, todo estaba oscuro... Dios era muy listo, sobretodo porque él no es Dios, es algo más... extraño... es algo peor.

Mientras corría choqué con alguien, quise seguir corriendo pero al ver su rostro, me quedé paralizada.

-Miley... -Susurré al ver su rostro bañado en lágrimas-
-Tú... -Susurró ella en respuesta mientras se secaba las lágrimas-
-¿Que pasa? -Clavó su mirada en mi-
-¿Que qué pasa? -Me clavó el dedo índice en el hombro derecho- ¡Tú pasas! ¡Solo piensa en ti! ¡Está obsesionado contigo! -Sentí como se creaba un nudo en mi garganta- Yo... yo intenté gustarle... -Sus lágrimas salieron con más fuerza- Le quiero... -Susurró- pero él no a mi... -Me miró fijamente a los ojos... pude ver en ella, que su corazón estaba roto, tal y como estaba el mío hace unos minutos... el nudo creció- Te quiere a ti. Siempre lo hizo... desapareció.... se fue... me dejó... -Abrí los ojos con fuerza...-
-¿Dónde? ¿Dónde se fue?
-No lo sé -La agarré por los hombros-
-Por favor... -Mis lágrimas amenazaban con salir y la desesperación me dominó- Por favor.... -Ella me miró... dudo, pero después, habló-
-No estoy segura... pero le vi caminar hacia un edificio
-¿Cual?
-Mmmm... El reinchber
-¿El reichber? ¿Ese tan alto?
-Si -Mi mundo se vino abajo... cerré los ojos, y salí corriendo ignorando los gritos de Miley-

No... señor... no has podido hacerlo... no se lo has hecho, no a él.... por favor.

Mi mundo se estaba acabando, la desesperación, el miedo, la impotencia... todo se juntaba, y por un momento, deseé no haber sido sancionada y poder utilizar mis alas... volar... volar para poder llegar a él, pero lo único que podía hacer era rezar... correr... y desear.

Cuando llegué a la entrada del enorme edificio, mis piernas estaban llenas de heridas por las veces que me había caído... pero no podía detenerme... Dios me lo quería poner difícil... el ascensor no funcionaba... y los hombres de allí hablaban sobre cosas como "un suceso extraño lo del ascensor" maldito hijo de puta... puede irse al infierno... literalmente.

Empecé a subir las escaleras, parecían interminables, el sudor llenaba mis cuerpo y el vestido se me pegaba a la piel, las alas, ahora invisibles por la sanción comenzaban a pesarme y las piernas dejaban de funcionarme como quería, el corazón me latía muy rápido, más de lo normal, pero continué corriendo, Justin era mi objetivo, y había mucho en juego... y estaba tardando mucho... no iba a llegar... cerré los ojos con fuerza mientras subía y supliqué con todas las fuerzas que me quedaban que él estuviera bien... que no le hubiera pasado nada, que siguiera conmigo... pero mi poder no era suficiente contra el de él, solo podía seguir... continuar y desear... siempre igual... y los escalones no parecían disminuir... cuando conseguí llegar arriba, la puerta de la azotea estaba abierta, mi corazón ya acelerado, parecía latir mil veces más rápido que antes, mi respiración estaba agitada.

Yo había rezado... lo había hecho... había creído... había creído de verdad. Pero nada había servido. Me tambaleé hacia la larga valla que separaba la vida de la muerte, y detrás de ella me dejé caer, mis piernas me fallaron y no lo evitaron, el suelo estaba frío, podía ver claramente el paisaje... ese paisaje también lo había visto Justin... Justin había estado allí, antes que yo... pero había llegado tarde... le había destrozado la vida... y con ella, también la mía.... Levanté la vista hacia el cielo y lo observé mientras lo maldecía... la furia me controló, me levanté y con todas mis fuerzas cogí aire...

-¿Por qué? -Grité- ¿Qué os he hecho yo a vosotros? ¿Me merecía esto? ¿Me merecía perderlo... así? -Mi voz se cortó en la última palabra... y mis piernas temblaron incontrolablemente al igual que mis manos... no podía continuar sabiendo que el no pudo hacerlo... no le dieron oportunidad de ello... no pudo---

-Lo sabía -Mi corazón se paró de golpe y las lágrimas fluyeron como si de un grifo se tratara- Sabía que debía hacerlo -Y con el corazón en un puño me di la vuelta mientras me llevaba las manos a la boca-

Corrí con todo mi ser hacia él mientras enredaba mis brazos alrededor de su cuello formando un abrazo que el correspondió sin dudar. Olí su cabello... olía a él, y agradecí... como si no fuera un mañana.

-Yo... -Comenzó a decir Justin con un susurro de voz -No te recuerdo... -A Gabriel se le rompió el corazón, pero lo comprendió, ella lo quiso así- Pero... -Continuó- sé que eres importante -Justin rompió el abrazo para mirarla a los ojos- ¿Quién eres? -Ella solo pudo negar mientras le observaba-
-Lo siento -Susurró- Lo siento tanto... Justin. -Encerró el rostro del chico entre sus dos manos, mientras acariciaba sus mejillas y frotaba el dedo pulgar sobre sus lunares, se fijó en cada pequeño detalle de su rostro, mientras él disfrutaba del anhelado contacto con los ojos cerrados-

Gabriel no sabía que hacer, no tenía ni idea... pero debía de decidir pronto.. Sonrió y aun que seguía sin saber que hacer, estaba con él.

-No nos conocemos... -Habló ella- Nunca nos hemos conocido.. solo... -Intentó pensar bajo la mirada atenta del joven- solo... -Rió- ¿Crees en el amor a primera vista? -Le preguntó entonces con una brillante sonrisa, más brillante que ninguna otra-

Ella se alejó dos pasos de él, se puso ambas manos en la espalda e inclinándose un poco volvió a sonreír.

-Me llamo... -Dudó antes de mirarlo y soltar una pequeña risita- Me llamo Hannah -Le tendió la mano mientras subía el mentón, el joven dudo, pero finalmente sonrió como ella lo había hecho-
-Yo me llamo Justin. -Contestó aceptando su mano y cogiéndola dulcemente- ¿Es el comienzo de una nueva amistad? -Ella lo miró y fingió dudarlo unos segundos-
-Es el comienzo de algo más... -Finalizó-
-¿Durará?
-¿Que si durará? Mmmm... -Ella apartó la vista de él y la clavó en el cielo- Durará lo que tu quieras que dure... -Volvió a clavarla sobre él- ¿Cuánto quieres que dure... Justin? -El le devolvió la mirada y sonrió-
-Mucho tiempo...
-¿Cuánto es mucho tiempo?
-Para siempre
-¿Eso quieres?
-Si...
-Así será... Aun que el mismísimo Dios nos intenté separar, aun que todos estén en contra... un para siempre, es un para siempre.
-Eres rara...
-¿Lo soy? -Suspiró-
-Definitivamente lo eres... pero me gusta que lo seas... es como si te pegara serlo

Ella le miró y agradeció de nuevo, y mientras se daban la mano y miraban el cielo, uno al lado del otro, se preparaban juntos para lo que estaba por venir.

Han desatado la ira del Señor. Ahora están de nuevo juntos, pero nadie más está con ellos.


No hay comentarios:

Publicar un comentario